Sexta-feira, 25 de Julho de 2008

Liberdade pra dentro da cabeçaaa

El calor y la playa Soteropolitana libera inhibiciones y expone mucha piel, muchos cuerpos oscuros delineados por livianas ropas coloridas y sonrisos blancos en contraste. Mirar y gustar es tan inevitable como respirar cada día.
Pero no me refiero únicamente a cuerpos lindos, musculosos y bronceados (que hay, si si hay muchos de esos), sino también a los otros. Las panzas, las bundas gigantes, las desproporciones, todo eso es moneda corriente. La no belleza es parte de la belleza general. Mujeres corriendo por la playa en calza y top, de todas las edades y tamaños, flácidas y no, viejos caminando en sunga, parejas se besando mucho. Es una total falta de inhibición. Nobody cares y a nadie le extraña, es tanta ostentación de libertad!
Hay muchas libertades que en salvador faltan, pero la principal, la libertad para dentro de la cabeza como dice la canción de Natiruts, esa si esta presente.

Y por eso me molesta la propaganda de O Boticario. No estaría bueno vivir en un mundo donde la belleza no estuviera valorizada? Yo creo que si estaría bueno. No caer en ser todos iguales, pero si valorizar otras cosas, no la belleza. La belleza esta en lo que cada uno concibe como tal.

En mi caso vivir acá me ayudo mucho a liberarme de algunas preocupaciones estéticas excesivas.
Nunca fui una persona de exuberante autoestima, sino mas bien al contrario. Fui de esas que entraban a una fiesta y enseguida detectaba a la chica mas linda, para quedarme lejos y evitar comparaciones inconcientes de los hombres, y también detectaba a una que yo consideraba mas fea, para no sentirme tan mal con mi imagen. Y mi timidez siempre fue causa de eso. Por suerte la madurez me dejo superar el trauma de la belleza. Seguí sin ser la mas linda de la fiesta pero ya no me importaba mucho. Conseguir hombres no era tan difícil, apele a ser fácil si, pero me levanto la autoestima y me divertí, que tanto!
Pero solo ahora en Salvador me considero completamente curada del mal.
Al principio me sentía mas linda simplemente porque era diferente. Un extranjero siempre suma puntos, solo por ser extranjero, por tener acento y vestirse diferente. Pero al tiempo me di cuenta que las brasileras son también muy lindas. Y no necesariamente por un cuerpo perfecto, o porque se arreglan mucho (que lo hacen, y mucho really), o porque usan productos de O Boticario. Son mas lindas porque son mas libres. Porque saben que pongan lo que se pongan, estén como estén, no van a recibir miradas juzgadoras de otras mujeres, ni de nadie!

Y vivir así me hizo entender realmente que la imagen no es nada y la skol es todo. Me liberé de la preocupación física. Me cuido, me arreglo, porque me gusta, pero me relajé con el frizze en mis rulos por el aire salado del mar, por el rollito que marca el jean, por el granito que me salio o porque la ropa que tengo no es de la ultima temporada. Me liberé de competir por ser la más linda, carrera que pierdo sin empezar a correr. Me libere para adentro de la cabeza.

Y la gente que me conoce de allá, y que me ve ahora, insiste en que cada día estoy mas linda!

3 comentários:

Rayu disse...

que bueno que puedas sentirte asi...

yo aun reniego de mis rulos, de mi gordura, pero cada día los acpeto mas... jejeje... no queda otra... soy bella igual... jeje

un beso
(volvi)

carla disse...

no borré nada!!! nunca me llegó!!

Túlio disse...

cuando vi esta propaganda de Boticario me enojé mucho... me parecio un absurdo.